Teruel 2010

Una promesa de amor, de espera y fidelidad, de un futuro juntos y de planes e ilusiones maravillosos, que se truncaron aquel aciago día en que Don Pedro de Segura consideró que Diego de Marcilla no era justo merecedor de la mano de su hija.

Partió Don Diego en busca una fortuna que le permitiera desposar a Isabel y hacerse digno a los ojos de Don Pedro.

Un plazo se dieron, cinco años, cinco interminables años, durante los cuales ella le esperaría. Mas el padre, presionado por la familia de los Azagra y tras conocer las últimas noticias que han llenado de luto la casa de Los Marcilla, no va a consentir una nueva negativa por parte de su hija. Hay noticias de la muerte de Don Diego en la guerra contra los Agarenos, sus amigos y familiares lloran su pérdida y aún algunos confían que nada de esto sea cierto.